Viajar con perros en el coche: qué permite la ley y qué riesgos conlleva

La normativa de bienestar animal y la DGT recuerdan que una mascota mal transportada puede ser peligrosa para su seguridad y la de los ocupantes del vehículo.

¿Es seguro que un perro viaje en el asiento delantero? ¿Puede ir en el maletero? Estas dudas son habituales entre los dueños de mascotas, y tanto la Dirección General de Tráfico (DGT) como la nueva ley de bienestar animal ponen el acento en la importancia de garantizar un transporte adecuado.

La DGT advierte que un animal suelto dentro del habitáculo multiplica por 35 su peso en caso de accidente a 50 km/h, lo que supone un riesgo grave de lesiones tanto para él como para las personas que viajan en el vehículo. Por ello, aunque la normativa de tráfico no prohíbe expresamente que un perro viaje en el asiento delantero, sí exige que vaya debidamente sujeto para evitar distracciones o interferencias con el conductor.

La legislación de bienestar animal va un paso más allá y obliga a que el coche cuente con sistemas de ventilación y climatización que mantengan al animal en condiciones seguras, lo que deja prácticamente fuera de norma a muchos vehículos antiguos sin aire acondicionado. En España circulan casi ocho millones de coches con más de 20 años de antigüedad, lo que plantea un reto para los propietarios de mascotas que viajan con ellos.

Además, la ley prohíbe dejar a los animales solos dentro de un coche si las temperaturas pueden ponerlos en peligro, algo que puede suceder en pocos minutos en verano. También obliga a proporcionarles agua, alimento y descansos adecuados durante los trayectos.

Respecto al lugar donde puede viajar la mascota, lo recomendable es usar transportines homologados o arneses de doble anclaje. No deben ir en el maletero cerrado ni sujetos solo por el collar, para evitar asfixias. En caso de viajar en el portaequipajes, es necesario retirar la bandeja superior para asegurar ventilación y luz.

Tráfico insiste en que, aunque la normativa no sea aún totalmente específica, el sentido común debe prevalecer: los animales nunca deben ir sueltos, en brazos del conductor o con la cabeza fuera de la ventanilla. La seguridad vial y el bienestar del animal dependen de ello.

Fuente: motor.elpais.com

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