El auge de los vehículos de movilidad personal (VMP), como los patinetes eléctricos y las bicicletas, ha cambiado significativamente el paisaje urbano en muchas ciudades. Estos modos de transporte son apreciados por su conveniencia y sostenibilidad, lo que ha impulsado su uso, especialmente en zonas con restricciones de emisiones, como las Zonas de Bajas Emisiones.
No obstante, este crecimiento ha planteado nuevas dudas y retos regulatorios. Una de las cuestiones más comunes entre los usuarios es si es legal transportar a un pasajero en un patinete eléctrico o una bicicleta. La Dirección General de Tráfico, responsable de la regulación vial en España, ha establecido normativas claras para garantizar la seguridad en este ámbito.
Normativas de la DGT sobre el transporte de pasajeros
La DGT ha sido muy clara en cuanto a la normativa sobre el transporte de pasajeros en patinetes eléctricos. Estos vehículos, clasificados como Vehículos de Movilidad Personal (VMP), están diseñados exclusivamente para el uso de una sola persona. El propio término «personal» hace referencia a que son para un único ocupante. De hecho, llevar a un pasajero en un patinete eléctrico constituye una infracción, sancionada con una multa de 100 euros. Esta norma busca reducir los riesgos de accidentes, ya que estos vehículos no están diseñados para soportar peso extra ni para garantizar la seguridad de más de una persona.
En el caso de las bicicletas, la normativa es más flexible. La DGT permite el transporte de un pasajero, siempre que sea un niño de hasta siete años y esté sentado en una silla homologada. Además, el conductor de la bicicleta debe ser mayor de edad, es decir, tener al menos 18 años. Estas condiciones buscan garantizar la seguridad tanto del niño como del ciclista.
Normas esenciales para los usuarios de patinetes eléctricos
Además de la prohibición de llevar pasajeros, los conductores de patinetes eléctricos deben cumplir otras normativas clave para asegurar la seguridad vial. En primer lugar, es obligatorio tener al menos 16 años para conducir un patinete eléctrico. Esta medida se implementó tras un aumento de accidentes en los que se vieron involucrados menores que no contaban con la experiencia necesaria para manejar estos vehículos en la vía urbana.
El uso del casco es también obligatorio para quienes conducen patinetes eléctricos. Esta norma busca reducir la gravedad de las lesiones en caso de accidente, protegiendo una de las zonas más vulnerables del cuerpo: la cabeza. Aunque algunos lo consideren incómodo o innecesario, el casco es fundamental para la seguridad.
Otro punto importante es la prohibición de circular por las aceras y áreas peatonales. Los patinetes eléctricos deben utilizar la calzada o los carriles bici, si están disponibles, con el fin de evitar accidentes o conflictos con peatones, quienes tienen derecho a transitar de forma segura por las aceras.
Además, los patinetes eléctricos deben estar equipados con luces delanteras y traseras, y timbres para mejorar la visibilidad y la seguridad, especialmente en condiciones de poca luz o por la noche. Los conductores también están obligados a respetar las normas generales de tráfico, como señales, semáforos y límites de velocidad.
Por último, la DGT prohíbe el uso de dispositivos móviles o auriculares mientras se conduce un patinete eléctrico, ya que la distracción es una de las principales causas de accidentes. En estos vehículos, la falta de atención puede provocar consecuencias graves tanto para el conductor como para otros usuarios de la vía.
