La limitación de velocidad en vías urbanas de un solo carril por sentido cumple un lustro con un balance positivo en seguridad vial, reducción de atropellos y mejora de la convivencia urbana.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha celebrado el quinto aniversario de la implantación del límite de 30 km/h en las calles urbanas de un único carril por sentido, una medida que entró en vigor en mayo de 2021 con el objetivo de reducir la siniestralidad y proteger a los usuarios más vulnerables de la vía.
Según la DGT, esta normativa ha contribuido a disminuir los atropellos graves y mortales, especialmente entre peatones y ciclistas. Además, la reducción de velocidad también ha tenido un impacto positivo en la contaminación acústica y ambiental de las ciudades.
La norma establece tres límites distintos en vías urbanas: 20 km/h en calles de plataforma única, 30 km/h en vías de un solo carril por sentido y 50 km/h en calles con dos o más carriles por sentido. Desde su implantación, España se convirtió en uno de los primeros países en aplicar esta medida de forma generalizada en todo el territorio nacional.
La DGT recuerda que respetar los límites de velocidad es clave para reducir la gravedad de los accidentes. Diversos estudios señalan que el riesgo de fallecer en un atropello disminuye drásticamente cuando la velocidad baja de 50 a 30 km/h.
Además de la concienciación, Tráfico mantiene campañas de vigilancia y control para garantizar el cumplimiento de los límites urbanos, apoyándose en radares y nuevas tecnologías de asistencia a la conducción.
Para los conductores, respetar estas normas no solo evita sanciones, sino que también mejora la seguridad de todos los usuarios de la vía y favorece una movilidad más sostenible.
Fuente: dgt.es
