Los vehículos agrícolas también están obligados a superar la inspección técnica, aunque los plazos y algunos controles son diferentes a los de coches y motos.
La ITV no es exclusiva de los turismos, motocicletas o vehículos comerciales. Los tractores y buena parte de la maquinaria agrícola que circula por vías públicas también deben someterse a una inspección técnica para comprobar que cumplen las condiciones mínimas de seguridad. Sin embargo, en estos vehículos existen algunas diferencias importantes respecto al calendario habitual de los automóviles.
Uno de los factores que determina cuándo hay que pasar la ITV del tractor es su velocidad máxima. En el caso de los tractores capaces de superar los 40 km/h, la primera inspección no es necesaria hasta que han transcurrido cuatro años desde su matriculación. Después, entre los cuatro y los 16 años de antigüedad, deben acudir a la ITV cada dos años. Una vez superados los 16 años, la revisión pasa a ser anual.
Para el resto de maquinaria agrícola, como los tractores que no superan los 40 km/h, las cosechadoras, determinados remolques y máquinas remolcadas, el primer examen llega a los ocho años. Entre los ocho y los 16 años, la periodicidad es bienal y, posteriormente, la inspección debe realizarse todos los años.
También existen vehículos que quedan fuera de esta obligación. Entre ellos se encuentran determinados motocultores y máquinas cuya velocidad máxima por construcción no supera los 25 km/h.
Durante la ITV de maquinaria agrícola se comprueban aspectos fundamentales para la seguridad. Los técnicos revisan el sistema de frenado, la dirección, los neumáticos, el alumbrado, la matrícula y el estado general del vehículo. Además, adquieren especial importancia las estructuras de protección de la cabina, como los arcos y bastidores diseñados para reducir las consecuencias de un posible vuelco.
Otra particularidad son las estaciones móviles de ITV agrícola. Estas unidades permiten acercar las inspecciones a zonas rurales y localidades donde los vehículos agrícolas tienen más dificultades para desplazarse hasta una estación convencional. En ellas pueden revisarse tractores, cosechadoras, remolques y otra maquinaria agrícola.
Por tanto, conocer la antigüedad, velocidad máxima y tipo de maquinaria resulta fundamental para saber cuándo corresponde pasar la ITV y evitar circular con la inspección fuera de plazo.
Fuente: 20minutos.es/motor
